Kawasaki KLE500: espíritu trail con alma urbana
La nueva KLE500 recupera el nombre mítico con una propuesta moderna, ligera y versátil, pensada para conquistar tanto el campo como la ciudad.
El trail de media cilindrada tiene una nueva contendiente con historia. Kawasaki revive la icónica KLE500, que regresa tres décadas después con una filosofía renovada y adaptada a las necesidades del motorista actual. Esta nueva versión no es una simple reinterpretación nostálgica, sino una moto actual, eficaz y perfectamente válida para quienes buscan un modelo polivalente, accesible y con auténtico ADN aventurero.
La nueva KLE500 está homologada para el carnet A2 y se posiciona como una alternativa ideal para quienes se inician en el mundo del trail o buscan una moto con estilo y funcionalidad. Su estética, claramente inspirada en el universo rally, no es gratuita: el frontal alto, el depósito elevado y su silueta estilizada transmiten una imagen off-road sin disimulos.

En el corazón de esta Kawasaki encontramos un bicilíndrico en línea de 451 cc, compartido con la Eliminator y Ninja 500. Este motor, refrigerado por agua y con distribución DOHC de ocho válvulas, rinde 45 CV a 9.000 rpm y 42,6 Nm a 6.000 rpm. Cifras más que suficientes para un uso diario fluido y dinámico, con la ventaja de un cambio de seis marchas dotado de embrague asistido y antirrebote para suavizar las reducciones.
La ergonomía ha sido otro de los puntos donde Kawasaki ha puesto el foco. La posición de conducción, inspirada en sus modelos de motocross, favorece tanto la conducción de pie en pistas como la comodidad en carretera. A ello se suma el sistema ERGO-FIT, que permite adaptar la altura del asiento con distintas combinaciones, una solución inteligente para personalizar el puesto de conducción según el uso o el tipo de piloto.

La protección aerodinámica corre a cargo de una pantalla ajustable en tres alturas, ideal para trayectos largos. A pesar de su estética campera, la KLE500 se desenvuelve con agilidad en entornos urbanos y muestra un buen aplomo en carretera abierta. En pistas, se siente ligera, intuitiva y muy controlable, incluso para quienes no tienen experiencia en conducción off-road.
En cuanto a la parte ciclo, apuesta por componentes de calidad. Las llantas de radios de 21” delante y 17” detrás van calzadas con neumáticos IRC GP-410 de orientación mixta. Las suspensiones KYB también tienen un enfoque trail, con una horquilla invertida tipo cartucho y un monoamortiguador Uni-Trak detrás. El conjunto busca el equilibrio entre confort, estabilidad y tracción, con un enfoque claramente versátil.

Los frenos cuentan con discos de buen tamaño (aún sin datos oficiales), apoyados por un sistema ABS que puede desconectarse en la rueda trasera, algo muy valorado en uso fuera del asfalto.
Tecnológicamente, la KLE500 también está al día. En la versión estándar encontramos una pantalla LCD, mientras que la variante SE añade una instrumentación TFT a color con conectividad mediante la app Rideology. Esta aplicación permite desde la gestión de rutas hasta notificaciones del móvil y funciones de navegación. En la SE también encontramos iluminación LED completa, pantalla más grande, cubremanos, cubrecárter y un aspecto más robusto, junto con opciones como puños calefactables, tomas USB-C, maletas y un escape Akrapovic como guinda.
Con esta apuesta, Kawasaki no solo recupera un modelo mítico, sino que lo sitúa como una de las opciones más interesantes para quienes buscan una moto polivalente, atractiva y equipada. El precio aún no es oficial, pero podría situarse cerca de los 6.000 euros, lo que le daría una excelente relación calidad-precio.
A la espera de conocer los datos definitivos de peso y altura libre al suelo, la nueva KLE500 promete ser mucho más que una vuelta al pasado: es una moto pensada para el presente, con todo lo necesario para disfrutar dentro y fuera del asfalto.