En 1973, Ted Simon salió de Londres sobre una Triumph Tiger 100 con la intención de dar la vuelta al mundo. Cuatro años y más de 100.000 kilómetros después regresó con una historia que acabaría convertida en Los viajes de Júpiter, uno de los libros fundamentales para entender por qué seguimos queriendo viajar en moto.

Queridos adventurers. Con esta nueva etapa de la web arrancamos la sección «Lecturas para perderse» con 10 libros que todo motoviajero debería leer.

Mucho antes del GPS, de Google Maps, de las redes sociales y de los vídeos diarios desde cualquier rincón del planeta, viajar en moto significaba aceptar una buena dosis de incertidumbre. No saber exactamente qué carretera tomar, dónde dormir aquella noche o cuándo sería posible volver a comunicarse con casa formaba parte del viaje.

En ese mundo comenzó Ted Simon una aventura que acabaría marcando a varias generaciones de motoviajeros.

Era 1973 cuando este periodista británico, nacido en Alemania en 1931, decidió emprender la vuelta al mundo en moto. No era un joven aventurero recién salido de la universidad. Rondaba los 40 años y tampoco respondía al perfil del experimentado piloto de expediciones que hoy podríamos imaginar detrás de un proyecto semejante.

Precisamente ahí reside buena parte de la fuerza de su historia.

Simon salió de Londres sobre una Triumph Tiger 100 de 500 cc cargada con equipaje, herramientas, cámaras, cuadernos y muchas más dudas que certezas. Por delante tenía un planeta que, visto desde Europa, parecía muchísimo más grande que el actual.

Cuatro años alrededor del mundo

El viaje se prolongó durante aproximadamente cuatro años y llevó a Simon a recorrer más de 100.000 kilómetros —la cifra habitualmente citada ronda los 126.000— atravesando Europa, África, América y Asia antes de regresar a Inglaterra.

La distancia impresiona, pero reducir Los viajes de Júpiter a los kilómetros sería no haber entendido demasiado bien el libro.

La moto es el vehículo. El viaje es la historia.

Simon atravesó desiertos, selvas, ciudades y fronteras; sufrió averías, accidentes, enfermedades y problemas burocráticos. Incluso acabó encarcelado durante un breve periodo en Brasil bajo sospechas de espionaje. Pero las mejores páginas no siempre están relacionadas con los momentos más extremos.

Son las personas que aparecen por el camino las que terminan construyendo la aventura.

Familias que lo alojan, desconocidos que lo ayudan, funcionarios, militares, campesinos, expatriados y personajes difíciles de clasificar aparecen y desaparecen mientras la Triumph continúa avanzando.

Ese elemento diferencia su relato de buena parte del contenido de viajes que consumimos actualmente. Simon no parece obsesionado con demostrar que está viviendo una aventura. Simplemente la está viviendo.

Una Triumph muy lejos de una maxitrail

Mirada desde 2026, la moto utilizada por Simon también permite poner el viaje en perspectiva.

Actualmente podemos preparar una vuelta al mundo con motos Adventure de más de 100 CV, suspensiones electrónicas, control de tracción, modos de conducción, navegación GPS, comunicaciones vía satélite y equipamiento técnico capaz de soportar prácticamente cualquier climatología.

Ted Simon se marchó con una Triumph Tiger 100.

Una bicilíndrica británica de alrededor de 500 cc perteneciente a una época en la que la fiabilidad mecánica tenía un significado bastante diferente al actual. No existían maletas de aluminio diseñadas específicamente para cruzar continentes ni una industria completa dedicada al turismo Adventure.

Tampoco podía abrir el teléfono y localizar el concesionario Triumph más cercano.

Cada avería podía convertirse en un problema serio y cualquier pieza rota obligaba a buscar soluciones utilizando los recursos disponibles.

Y probablemente esa precariedad explica parte de la fascinación que todavía provoca su aventura.

Del viaje nació un clásico

Después de regresar, Simon convirtió sus experiencias en Jupiter’s Travels, publicado originalmente en 1979 y conocido en España como Los viajes de Júpiter.

El libro acabaría convirtiéndose en una referencia de la literatura motociclista.

No es un manual para preparar una vuelta al mundo. Tampoco pretende explicar cuál es la mejor moto, cuánto equipaje debemos llevar o qué neumáticos deberíamos montar.

Es algo bastante más interesante.

Es una reflexión sobre lo que ocurre cuando una persona decide abandonar temporalmente su vida conocida y exponerse durante años a lugares, culturas y personas completamente diferentes.

Por eso continúa funcionando décadas después.

Las fronteras han cambiado. Las carreteras también. Muchas de las situaciones descritas por Simon probablemente serían imposibles de reproducir actualmente. Pero las preguntas que aparecen detrás del viaje siguen siendo sorprendentemente actuales.

¿Por qué viajamos?

¿Qué estamos buscando?

¿Hasta qué punto volvemos siendo la misma persona que salió?

La inspiración de una generación

La influencia de Los viajes de Júpiter resulta difícil de medir, aunque existe un ejemplo especialmente conocido.

Ewan McGregor leyó el libro y reconoció posteriormente su influencia antes de emprender junto a Charley Boorman el viaje que acabaría convirtiéndose en Long Way Round. Aquella serie televisiva acercó los grandes viajes en moto a millones de espectadores y contribuyó enormemente a popularizar la cultura Adventure durante los primeros años del siglo XXI.

Existe, por tanto, una curiosa línea temporal.

Ted Simon salió en 1973 prácticamente solo y con una Triumph de 500 cc. Tres décadas después, McGregor y Boorman recorrieron Eurasia y Norteamérica sobre sendas BMW R 1150 GS Adventure acompañados por cámaras y equipo de producción. Hoy cualquier viajero puede transmitir desde Mongolia prácticamente en directo a miles de seguidores.

La aventura continúa.

Lo que ha cambiado radicalmente es la manera de contarla.

Volver al mundo

Ted Simon tampoco se conformó con recordar aquella primera vuelta al mundo.

En 2001, casi treinta años después de iniciar su aventura original y con cerca de 70 años, decidió volver a ponerse en marcha. Esta vez lo hizo sobre una BMW R 80 GS siguiendo, siempre que fue posible, el itinerario de su primer viaje.

El resultado fue otro libro, Dreaming of Jupiter.

El planteamiento era fascinante: regresar a los mismos lugares para comprobar cuánto había cambiado el mundo y cuánto había cambiado él.

Porque los países se transforman, las carreteras mejoran, aparecen nuevas fronteras y desaparecen otras, pero también cambia quien viaja.

¿Sería posible hoy?

Probablemente sí. Y seguramente sería muchísimo más fácil desde el punto de vista tecnológico.

Tenemos motos infinitamente mejores, navegación precisa, comunicaciones globales, tarjetas de crédito, reservas online, traducción instantánea y teléfonos capaces de resolver en segundos problemas que en 1973 podían detener un viaje durante días.

Pero precisamente ahí aparece la pregunta incómoda que deja Los viajes de Júpiter medio siglo después.

¿Toda esa facilidad nos permite viajar más o nos impide perdernos?

Ted Simon necesitó cuatro años para descubrir la respuesta que buscaba. Quizá por eso su libro continúa siendo una lectura fundamental para cualquiera que alguna vez haya mirado una moto cargada de equipaje y haya pensado que la carretera que tiene delante podría llevarle mucho más lejos.

LIBRO

Los viajes de Júpiter
Ted Simon
Título original: Jupiter’s Travels
Publicado originalmente en 1979
Temática: viaje en moto, aventura, vuelta al mundo

Valoración Adventure Experience: imprescindible.

No porque enseñe cómo preparar un gran viaje en moto, sino porque ayuda a entender por qué alguien decide hacerlo.