La Transalp con e-Clutch y la Africa Twin con DCT representan dos formas diferentes de entender una maxitrail, desde las escapadas por carretera hasta las rutas por pistas de tierra.

Viajar en moto ha cambiado mucho durante la última década. Las maxitrail ya no solo destacan por su capacidad para recorrer miles de kilómetros o abandonar el asfalto cuando aparece una pista en el horizonte. También incorporan tecnologías que hacen la conducción más cómoda, segura y eficaz sin renunciar a las sensaciones. En este escenario, Honda juega con ventaja gracias a dos soluciones únicas en el mercado: el e-Clutch y el DCT.

Aunque ambos sistemas persiguen facilitar la conducción, están dirigidos a usuarios muy diferentes. La elección no depende tanto de cuál es mejor, sino del tipo de aventura que tenga cada motorista en mente.

Dual Clutch Transmission

Dual Clutch Transmission

La Africa Twin es el máximo exponente de la filosofía adventure de Honda y el DCT se ha convertido en uno de sus grandes argumentos. Esta transmisión de doble embrague prescinde de la maneta izquierda y permite elegir entre funcionamiento completamente automático o cambio manual mediante pulsadores situados en la piña. El sistema selecciona siempre la marcha más adecuada y realiza transiciones prácticamente instantáneas, algo especialmente útil tanto en largos viajes por carretera como en recorridos fuera del asfalto.

En pistas de tierra, donde el terreno cambia constantemente y la atención debe centrarse en la trazada, el DCT permite olvidarse del embrague y dedicar toda la concentración a elegir la mejor línea. También resulta especialmente cómodo cuando se conduce cargado con maletas, con pasajero o durante jornadas de muchos kilómetros, donde cada ayuda para reducir el cansancio acaba marcando la diferencia.

Con los años, Honda ha perfeccionado esta tecnología hasta convertirla en una referencia dentro del segmento trail. Su funcionamiento es cada vez más natural y ofrece distintos programas de conducción adaptados al ritmo de cada usuario, además de permitir intervenir manualmente cuando se desea un mayor control.

Hola XL750 Transalp e-Clutch

Honda e-Clutch

En el lado opuesto aparece el Honda e-Clutch, una tecnología mucho más reciente que ha debutado en modelos como la CBR650R y esta año ha adoptado la XL750 Transalp. Su planteamiento es completamente distinto. La caja de cambios sigue siendo convencional y el usuario continúa seleccionando las marchas con el pie, pero ya no es necesario accionar la maneta del embrague para arrancar, detenerse o cambiar de velocidad.

Esta solución encaja especialmente bien con el carácter polivalente de la Transalp. Es una moto pensada para enlazar carreteras de montaña, afrontar pistas sencillas y utilizarse a diario. El e-Clutch elimina las maniobras más repetitivas y evita los calados, pero mantiene intacta la participación del usuario en la conducción, algo que muchos aficionados siguen valorando cuando abandonan el asfalto y buscan una conducción más activa.

Además, el sistema permite recuperar el funcionamiento tradicional en cualquier momento. Basta con utilizar la maneta para que el embrague vuelva a actuar de forma convencional. Esa posibilidad convierte al e-Clutch en una solución muy versátil para quienes quieren incorporar tecnología sin perder las sensaciones de una caja de cambios manual.

Honda X-ADV con DCT

Las diferencias entre ambos sistemas también se aprecian en el propio concepto de moto. El DCT suma algunos kilos al conjunto, pero a cambio ofrece un nivel de confort difícil de igualar durante grandes viajes o rutas de muchos días. El e-Clutch, por su parte, apenas incrementa el peso y conserva el tacto mecánico que muchos usuarios buscan cuando alternan asfalto y pistas forestales.

Si el objetivo es recorrer Europa, afrontar largas etapas cargado de equipaje o disfrutar de una maxitrail que prácticamente lo haga todo por sí sola, la Africa Twin con DCT es una de las referencias del mercado. Si, por el contrario, se busca una moto algo más ligera, divertida y con la que seguir disfrutando del cambio manual, pero eliminando el esfuerzo del embrague en las situaciones más repetitivas, la Transalp con e-Clutch ofrece un equilibrio muy atractivo.

Honda demuestra así que la innovación no consiste únicamente en automatizar la conducción, sino en ofrecer soluciones adaptadas a distintas maneras de entender la aventura. Quizá el siguiente paso sea ampliar la disponibilidad del e-Clutch a más modelos trail de la gama, porque su funcionamiento ha demostrado ser una alternativa muy interesante para quienes siguen disfrutando cambiando de marcha sin renunciar a la comodidad que exige el motociclismo de aventura actual.